Joyas para una Novia

Para el día más bonito y esperado de cualquier mujer todo es mágico y especial, porque ese día será recordado como el que habíamos soñado de niña tantas veces… Por eso las joyas ocupan un papel no solo importante por lo que lucen y complementan, sino porque serán aquellas que luego –a diferencia de todo lo demás – podrá llevarse toda la vida.

Aunque lo mío son las joyas, tengo que reconocer que lo más importante es el traje, y evidentemente todo lo demás girará un poco alrededor de complementarlo lo mejor posible. En mi opinión lo primero que hay que definir es como a la novia le gustaría verse… Clásica, moderna, regia,  sencilla, femenina, minimalista, discreta, sexy… Y a partir de ahí, ir definiendo formas y volúmenes que favorezcan la anatomía de cada una y vayan moldeando el cuerpo resaltando las virtudes y disimulando los defectos. A continuación se elegirían los tejidos, los matices de acabados, los detalles y por último las joyas… Siempre hay una joya para cada novia que complemente a la perfección su outfit y le haga brillar en el día más importante de su vida.

En muchos casos, las novias poseen joyas de familia que por tradición o por ilusión son elegidas antes de nada; En ese caso habrá que considerar su estilo y materiales para que a la hora de elegir el vestido todo resulte armónico y no parezcan fuera de contexto. Además los profesionales de la joyería aconsejamos, examinar esas joyas, ya que a veces con pequeños toques maestros mejoran muchísimo y lucen todo el esplendor que el paso del tiempo y las modas les hayan hecho perder.

El hecho de llevar diadema, peinetas o broches en el cabello, resulta muy romántico y femenino. Las diademas bien colocadas y adecuadamente montadas estilizan y dan un gran porte a las novias. Pero eso sí, condicionará  mucho las joyas restantes y la sobriedad del vestido.

tiara de cristina yanes

 

Bien es verdad que lo único importante es que la novia se sienta a gusto y feliz con su estilismo, por lo que no existen reglas preestablecidas. Pero también es verdad que hay muchas mujeres indecisas y que a veces mal dirigidas acaban resultando un auténtico desastre, de esos que al cabo de los años viendo las fotos se disculpan reconociendo que… Eran otros tiempos y otras modas…

Una novia acertada es esa que se ve bien en las fotos, cuando pasan los años y  convertida en mujer madura plena y con personalidad definida, su estilo coincide con el que lució más o menos el día de su boda.

Los pendientes son la joya que a una novia nunca debe de faltar. Un rostro joven ilusionado y feliz estará mucho más acertado con una pequeña o gran pieza de joyería haciendo brillar esa cara un poquito más con el tintineo de sus joyas. Cortos, largos, grandes, pequeños… No hay cánones, sino gustos para sentirse a gusto.

pendientes yanes

Un vestido de gran escote  admitirá mejor un pendiente largo y voluminoso. Un rostro redondeado se verá más estilizado con un pendiente de caída vertical y no de mucho volumen, así como una carita delgada y fina estará más favorecida con un pendiente de más volumen  que  favorezca sin restarle protagonismo a sus facciones.

En cuanto al colorido y material de las joyas… Habrá que considerar si el vestido lleva pedrerías o hilos de bordado metálico en color oro o plata. En ese caso, cuanto más rico fuera el tejido, más cuidado debiéramos de poner a las joyas. Un vestido sencillo admite casi cualquier joya. Un vestido muy cargado de formas y detalles necesitará unas joyas más sobrias y de  líneas más depuradas.

La posibilidad de lucir joyas con piedras de color, es una opción cada día más considerada. Salirse de la tradición de las perlas o los diamantes blancos, tiene cada día más aceptación. De hecho, muchas parejas buscan para personalizar su evento  un color corporativo que dé más identidad a su boda. Así elijen verde, burdeos, azules etc. y combinan desde los elementos de imprenta, flores, adornos hasta color de corbata gemelos y por supuesto joyas.

anillos rosas de Yanes

Una novia con turquesas, corales o esmeraldas puede estar espléndida y original saliéndose de las tradiciones que en casos resultan aburridas y repetidas,  aunque en el fondo sean siempre infalibles. Además, ese “algo azul” que busca toda novia, en forma de joyas de aguamarina o topacio azul, resulta precioso y muy juvenil.

 

 

Otra pieza que no debe de faltar a una recién casada es su anillo o pulsera de pedida o aquella joya con la que se oficializó el compromiso. Las alianzas de matrimonio son piezas clave  en cualquier ceremonia.

Los novios normalmente las eligen concienzudamente a sabiendas de que les acompañarán (en el mejor de los casos) el resto de sus vidas. La mayoría  suelen elegir el modelo tradicional de media caña 2,5-3mm.  en oro amarillo de 18 Kilates. Pero hay un 20% de las parejas que buscan algo diferente, e incluso que ni siquiera sean iguales las alianzas de ellos dos.

A veces,  la intención de  sobriedad y sencillez les mueve a buscar oro blanco, platino o plata. En ese caso los profesionales recomendamos hacerlas en platino, por ser un metal inalterablemente blanco y que no necesita mantenimiento.